jueves, 23 de septiembre de 2021

Ven. Ancestras en tiempos de Buda

Uppalavanna 




Fue una monja budista en los tiempos del Budha Sakyamuni. Ocupó un lugar destacado debido a su dominio en los poderes espirituales. Esto llevó al Bendito a declararla su discípula femenina más importante en poderes psíquicos. Su homólogo masculino fue Maha Moggallana.

En este video, el primero de un total de tres, Venerable Damcho, de la Comunidad Dharmadatta nos relata la historia de vida de Uppalavanna.


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Ojalá que esto sea un disparador para ampliar nuestra compasión y sabiduría,
así como también nos motive a ver la segunda y tercera parte, donde se relatan sucesos que acontecieron en la vida de esta ancestra e influenciaron en la elaboración de las reglas monásticas para las mujeres de la orden budista.

A modo de ejemplo de esto último, es el caso, según registros de la tradición Theravada, donde la Venerable Uppalavana es asaltada y ultrajada en su lugar de recidencia en el bosque, surgiendo de este lamentable episodio la regla monástica que limita la permanencia a solas a las mujeres en el bosque.

miércoles, 21 de abril de 2021

Encuentro de Mujeres Budistas

El próximo miércoles 28 de abril a las 12 hs Argentina - 17 hs España, se realizará el Circulo de práctica de mujeres budistas organizado por Shakyaditta Spain.

He sido invitada a participar ofreciendo una introducción a la meditación zen. Es una bendición poder compartir de forma abierta y libre nuestras prácticas, aunando así los lazos entre hermanas y hermanos del Dharma.



Para entrar al círculo/unirse a la reunión, debes pinchar en el siguiente enlace e introducir el ID de la reunión asociado (si te lo pide):

https://us02web.zoom.us/j/81789546075?pwd=bkFpM0NHaW82RDUyZlF4ZSs5dXhwQT09

ID de reunión: 817 8954 6075

En Gassho🙏
Adriana Etsuho

viernes, 9 de octubre de 2020

Cuadro Genealógico

 

Cuadro familiar de Yasodharā

Con el paso del tiempo, la poca y/o confusa información histórica, así como la escasa objetividad de los registros hacen que el origen y presencia de Yasodharā un personaje histórico borroso y de escasa relevancia.

Luego de consultar diversas fuentes bibliográficas, realicé este cuadro en el intento de echar luz en cómo fueron los vínculos familiares de los dos clanes, Kolyas y Sakyas, que vivieron hace más de dos mil quinientos años en el noreste de la India. 

Estos clanes, que se enfrentaron en varias oportunidades reclamando derechos sobre tierras, agua y demás, también buscaron la forma de crear lazos de paz y amistad y para ello recurrieron al tan conocido recurso de generar matrimonios entre hijo e hijas. 


Yasodharā pertenecía al grupo de los Kolyas, llevaba el nombre de su abuela, su padre era el jefe del clan Kolya y su madre era hermana del padre de Siddhartha. En algunos texto figura Amita como su madre y en otros Pamita.  También en algunos registros Devadatta, conocido como el primo de Siddhartha que mantenía rivalidad con él, en algunos textos aparece como primo de Yasodharā y en otros como hermano. De una forma u otra, Yasodharā tenía el mismo rango jerárquico que su primo Siddhartha, aunque cabe destacar que como es usual existía una mayor rango al ser varón. 

(Sepan disculpan la falta de precisión,   será bienvenido los aportes que ayuden a mejorar la información aquí vertida )



Adriana Etsuho

Gracias  Lucía y Marcela por el aliento recibido a continuar con el blog. 



miércoles, 13 de febrero de 2019

Monásticas Contemporáneas

Jeong Kwand
es una monja budista perteneciente a la rama Seon, una variante del Chan o Zen, en Corea del Sur.
 Creció en una familia de campesinos formada por seis hermanos. Desde temprana edad aprendió a realizar actividades rurales y hogareñas, así es que a los siete años ya sabía hacer fideos a mano. El vinculo con su madre era profundo e intenso, por lo que, a la muerte de ésta, mientras Jeong era una niña, su partida le impactó de modo irreversible. Fue entonces cuando tomó la decisión de nunca casarse y/o tener niños para que de este modo no pasasen por tan triste y dolorosa momento en su vida.

Bajo estos pensamientos y decisiones entendió que convertirse en monja era el camino correcto. En el año 1974 y contando con tan solo diecisiete años se manchó de su hogar para entrar a la orden monástica. En la actualidad vive junto a otras monjas en una ermita perteneciente al templo Baegyangsa, cerca de la ciudad Gwangju, en el parque nacional de Naejangsan.

A lo largo de los años de su vida monástica descubrió y desarrollo su vocación de propagar el dharma a través de la cocina. Es por esto que ella es el Tenzo o cocinero de la comunidad de monjes y monjas, laicos y laicas que visitan o forman parte de la comunidad con la cual interactúa el templo. Además de dedicarse a la cocina, también cuida un pequeño jardín y huerto donde cultiva berenjenas, tomates, calabazas, pepinos, albahaca, chiles, sésamo silvestre entre muchas otras hasta desconocidas para un occidental promedio.


Su práctica budista se ve manifestada particularmente en el trabajo que realiza con los alimentos y el cocinar, justamente ella entiende que cocinar nunca debe tratarse de la codicia, lamerse los labios o rellenar las caras. Entiende que el fin más elevado de la alimentación es alcanzar cuerpos limpios y mentes limpias. “La comida está destinada a nutrir el cuerpo y ayudar a la mente a encontrar la iluminación. Es una forma de devolver a los humanos a la naturaleza, de aclarar nuestras mentes para la meditación, así es como crecemos. Tú eres el suelo, la comida es la semilla”. Por estas razones la comida monástica es del tipo vegana, aunque del menú también son excluidos la cebolla y el ajo ya que se entiende que estos elementos aumentan la líbido de las personas.

Ahora con más de cuarenta años de práctica monástica, se ha convertido en una celebridad. Aquellos que probaron su comida la pusieron en el mismo nivel de calidad que la de cualquier otro famoso chef. Entre sus admiradores más vocales está Jeff Gordinierdel New York Times. 

Él describe la experiencia de comer su comida por primera vez como "un cambio de vida". En la serie de documentales de Netflix, titulado “Mesa de Chef” se puede ver en la tercera temporada a Jeong Kwan en acción, como uno más de los famosos chef reconocidos mundialmente.

Para aquellos que están interesados en visitar el templo que se encuentra a unas tres horas en automóvil de Seúl y tener una experiencia directa con la enseñanza de esta monja cocinera budista, pueden inscribirse en "Experiencia de la comida y cultura originales del templo". El programa incluye aprender modales budistas, meditar, barrer el patio y experimentar la comida del templo con la misma Jeong Kwan. 



Nota: 

El maestro Dogen Zenji en su obra el Shobogenzo dedicó un capítulo exclusivo para la función del cocinero de un templo budista. Este capítulo se titula "Tenzo Kyokun". En el siguiente link se puede acceder a él de forma libre y gratuita.

También se puede acceder de forma libre y gratuita a los comentarios realizados sobre este texto por el monje  Etienne Zeisler (fallecido) heredero en el Dharma del maestro zen Taisen Deshimaru. En esta enseñanza se puede captar sutilmente el espíritu de la cocina de un templo budista Zen, Chang o Seon.



Adriana Etsuho






sábado, 26 de mayo de 2018

BUDISMO FEMENINO ACTUAL



Hoy en día, alrededor de la mitad de las personas que enseñan el budismo en el mundo son mujeres. Es un cambio sin precedentes y no puede estar disociado de la propia expansión mundial del budismo.

Pocas, sin embargo, son las maestras asiáticas, como la maestra budistas Zen japonesa, Shundo Aoyama que participa en este movimiento donde las occidentales se han convertido en las figuras destacadas.

Las obras de Ayya Khema (Ilse Ledermann), monja del linaje Theravada, son actualmente un referente, así como de la religiosa católica convertida en maestra Zen, Elainne Maclness, que se ha distinguido tanto por su conocimiento de los koans como por su activa militancia para introducir la práctica de la meditación en el universo penitenciario.

En el mundo tibetano, las mujeres también han encontrado su espacio pero, hay que destacar que la mayoría de las veces gracias al apoyo de dignatarios religiosos influyentes. A veces también con el apoyo de mujeres maestras espirituales consideradas como dakini, como es el caso de Khandro Tséring Paldron o Khandro Trinlé Chadron que, sin querer entrar en ningún discurso polémico, han aprovechado esta nueva generación para revalorizar el papel de la mujer.

Sí es posible citar en cambio, muchos ejemplos de mujeres occidentales de la tradición tibetana, pero con dos de ellas es suficiente para poder comprender su amplio campo de actividad: la acción social y la vida eremítica.

La australiana Robina Courtin, por ejemplo, ha hecho un gran trabajo en Estados Unidos tomando como ejemplo la acción de los monjes Theravada, que al mismo tiempo habían sido inspirados por los monjes católicos, para introducir la práctica de la meditación en las cárceles (Prison Liberation Project), sobretodo con los detenidos en los corredores de la muerte.

La occidental más célebre es sin lugar a dudas la inglesa Tenzin Palmo (Diane Perry) cuya vida eremítica se relata en “Una cueva en la nieve”, y que ha hecho descubrir al mundo occidental cuál era la realidad de la Vía recorrida por los anacoretas que vivieron durante muchos años en medio de paisajes desolados y helados. También evoca sin rodeos lo que habría sido su existencia si hubiera tomado el camino que siguieron otras mujeres para convertirse en monjas en los Himalayas: una vida sin, o casi sin, espiritualidad. Su valor espiritual, también reconocido fuera del contexto tibetano, le ha valido ser el ejemplo y punta de lanza del renacimiento de la tradición reciente de las mujeres ermitañas, togdenma, un papel que le fue confirmado en 2008 cuando uno de los principales jerarcas del budismo tibetano, el duodécimo Gyalwag Drukpa, la nombró Jetsunma, es decir, capaz de transmitir las enseñanzas del camino de los ascetas. Ella dirige actualmente el monasterio femenino de Dongyu Gatsel (Himalaya Pradesh) donde reciben su formación decenas de monjas procedentes de diversas regiones de los Himalaya. El ejemplo de Tenzin Palmo ilustra un progreso real: la competencia que se le reconoce está más allá de la brecha cultural entre Asia y Occidente o de la problemática hombre-mujer. De forma discreta ella ha sabido utilizar su reputación para llamar la atención sobre las graves desigualdades que aún existen en el budismo. (…)

A pesar de la igual condición espiritual que los hombres, las mujeres han tenido que enfrentarse a desigualdades a nivel social que han afectado sus reglas monásticas. Era necesario que la enseñanza se encontrara con Occidente para que sus fundamentos en cuestión de igualdad fueran recordados. Así, de forma gradual, el presente parece revivir la historia antigua del budismo donde encontramos a mujeres iluminadas, como Dhammadinna, de la cual Shakyamuni, dirigiéndose a un hombre que la había puesto en duda, dijo elogiándola:”La monja Dhammadina es sabia, es una mujer con un gran discernimiento. Si me hubieras pedido las mismas cosas, te habría respondido cómo ella lo ha hecho. Recuérdalo.” (Cula vedalla Suttâ, MN 44)

Texto perteneciente al artículo de Laurent Deshayes: "¿Cual es la emancipación de las mujeres en la historia?"

Nota
Las maestras mencionadas en esta publicación fueron y son algunas de la pioneras del resurgimiento, permanencia y difusión del budismo practicado por las mujeres en las últimas décadas. 
Agradecimiento
https://mentimeditacio.wordpress.com/tag/mujer-y-budismo/
Etsuho

jueves, 21 de diciembre de 2017

Maestras Budistas Contemporáneas

 Sunya Kjolhede  sensei comenzó a practicar budismo Zen con el conocido roshi Philip Kapleau en el Rochester Zen Center en 1970.
A lo largo de los años paso de ser una practicante decidida a una discípula. Mientras continuaba con el estudio del Dharma y su entrenamiento, desempeñaba el rol de mamá de sus cuatro hijos, dejando tiemplo extra para trabajos con niños en centros hospitalarios.
En el mes de agosto de 1995, recibió la transmisión del Dharma de su maestro Kapleau y junto a su esposo Lawson Sachter (también heredero de Dharma de Philip Kapleau), más tarde juntos fundaron la  Windhorse Zen Community.
Sensei Sunya han practicado Zen durante más de 45 años, y han realizado sesshins, conferencias y talleres en los Estados Unidos, México y en el extranjero. Junto con estas actividades viaja regularmente a Polonia, donde se desempeña como directora espiritual del Centro Zen Bodhidharma, una comunidad Zen polaca fundada por Roshi Kapleau en 1975.
Sunya y su esposo Lawson están casados ​​y tienen cuatro hijos adultos y cinco nietos.
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El siguiente texto es la traducción al español de "Qiyuan Gives Birth" con comentarios de Sunya sensei del libro The Hidden Lamp (Stories from Twenty-five Centuries of Awakened Women) editado por F. Caplow y S. Moon.
Qiyuan da a luz
El maestro Shiche le preguntó a su discípula, la monja Qiyuan Xinggang, “La naturaleza de Buda no es ilusoria. ¿Cómo era cuando estabas nutriendo al embrión espiritual?”
Qiyuan respondió, “Se siente congelado, profundo y solitario”.
Siche dijo, “Cuando diste a luz al embrión, ¿Cómo fue?”.
Qiyuan dijo, “Fue como estar completamente desnuda.”
Siche dijo, “Cuando conociste al Buddha, ¿Cómo fue?”
Qiyuan dijo “Aproveché la oportunidad de conocerlo cara a cara”
Shiche respondió, “¡Bien! ¡Bien! Tú serás un modelo de otros en el futuro”.
REFLEXION DE SUNYA KYOLHEDE


Cuando leí por primera vez este dialogo entre Shiche y Qiyuan, con la potente frase “nutriendo al embrión espiritual”, algunas experiencias del pasado asaltaron mi mente inmediatamente.

En mi primera sesshin, cuando tenía diecinueve años, súbitamente me sentí como si fuese envuelta en un misterioso proceso de nacimiento. Acababa de comenzar a trabajar con el koan “Mu” (El caso 1 de La Barrera sin Puerta), que de alguna forma Mu – de hecho, todo el universo - parecía haberse concentrado en su totalidad en mi propio vientre y estar girando a su alrededor. De un modo específicamente físico sentía que algo estaba intentando nacer a través de mí. En ese entonces no tenía idea qué estaba sucediendo. Era una experiencia intensa y confusa particularmente para alguien tan inmadura y carente de instinto maternal.

Tal vez porque me pareció tan extraño, nunca lo mencioné a mi maestro, Philip Kapleau, en nuestros
dokusans rápidos (entrevistas privadas Dharma). No había nada como esto en las prometedoras historias de iluminación que había leído. Aunque sí podía expresar qué era lo que estaba sintiendo, nunca se me ocurrió que algún hombre lo relacionase con ello. Y sin embargo, mirando hacia atrás creo que el Roshi hubiese comprendido. Qué metáfora perfecta para la práctica Zen: ¡dar a luz al Nonacido, A nuestro propio Sin ego!

“Nutriendo al embrión espiritual” una frase adoptada de las enseñanzas Taoistas que ha sido usada en el Zen por largo tiempo y que hace referencia a la profundización y maduración de la práctica. Sin embargo, otros pudieron haberla usado, para muchas mujeres, una imagen como esta es más accesible que el tradicional consejo de “atravesar a Mu como si fueses una perforadora de hierro”, o las supuestas palabras de Buda, “Es como un hombre fuerte presionando hacia abajo sobre otro más débil”

Recuerdo el punto de inflexión, en otro sesshin de siete días en el que reconocí que ninguna de estas imágenes tan masculinas estaba siendo efectiva en mí. Fue entonces cuando tuve la confianza para apartarlas a todas y encontrar mi propia forma. Reconocí que trabajar con Mu, era como rendirse y fundirse con un amante. Permitiendo que Mu camine, permitiendo que Mu coma, permitiendo que Mu haga todo… Repentinamente la práctica se abrió, cambiando a algo vivo, sustancioso e intensamente íntimo.

Por otra parte, la respuesta de Qiyuan a su maestro: “Se sentía congelado, profundo y solitario”. Cualquiera que, aunque solo por un momento se haya encontrado a sí misma en la oscuridad radiante de la meditación reconocerá al momento qué es lo que esta monja expresa con estas pocas, pero potentes palabras. “Congelado, profundo y solitario” hermosos indicios del estado donde la mente se encuentra si misma empujada hacia el mismo corazón del universo. Como un cuerpo celestial dejando su órbita familiar y entrando al campo gravitacional de un enorme planeta. Solamente la respiración, solamente Mu. Todo el sentido de “mí mismo” y el mundo de “ahí fuera” se quema al contacto con este poderoso campo de fuerza.

A través de la práctica sincera nos hacemos más y más simples, claros y vacíos. Como una gran escoba, la práctica misma barre directamente sobre las motivaciones contaminadas de nuestro ego, limpiando nuestros corazones y nuestras mentes. Fui a cada sesshin que pude en aquel primer año. Entonces, temprano en la última mañana de una sesshin de una semana de duración, luego de trabajar en Mu durante la noche, me encontré a mí misma en dokusan, sintiéndome en la “completa desnudez del despojo”. Recuerdo que estando aturdida le pregunté a mi maestro, “Realmente, ¿puede ser tan sencillo?”. Me refería a “sencillo” como “obvio”, más aún, en el sentido de “nada especial”. ¡Solamente entonces me di cuenta cuan intensamente había esperado y anhelado algo glorioso, algo para gritar, un distintivo de excelencia! -

Aquella tarde, al momento del sonido de la última campanada anunciando el final del último dokusan de la sesshin, Mu se abrió de par en par. Nada volvería nuevamente a ser lo mismo. Así como más tarde lo experimenté cuando di a luz a mis hijos, tú debes simplemente dejar de estorbar y dejar que el gran misterio se desenvuelva. En un sentido, todos estamos preñados de esta maravillosa naturaleza de buda. Pero paradójicamente hasta que no le permitamos que se manifieste completamente a través de nosotros, permanecerá solamente como un embrión, solamente un potencial.

Y una vez que tengamos al menos un destello de esta verdad, toda nuestra vida se convierte en una oportunidad para “conocerlo cara a cara”. Pasando por la cola del cajero de un supermercado, haciendo senderismo con niños en el bosque, saludando la salida del sol, cocinando al vapor los vegetales, sentando en zazen… ¿Aprovecharemos estas oportunidades o no? Todo depende de cómo respondamos esta pregunta, no con palabras y explicaciones, sino con todo nuestro ser, momento a momento.


Agradecimientos
Sensei Daniel Terragno - Maru Gil - Guillermo Stilstein
Referencias
http://clearwaterzencenter.org/default.html
http://windhorsezencom.blogspot.com.ar/
                                                                                                           Adriana Etsuho

jueves, 9 de noviembre de 2017

Maestras Budistas Contemporáneas

Joan Sutherland es una maestra budista zen que nació en Los Ángeles, California en 1954 que actualmente vive en Santa Fe, Nuevo México.

Estudió artes y lenguas asiáticas en la UCLA obteniendo una maestría pero más tarde su interés se orientó hacia la investigación y desarrollo de la práctica a través del Koan.

Practicó y estudió bajo la dirección el roshi John Tarrant con quien a fines de los años 90 fundó " Pacific Zen School" una escuela occidental dedicada al estudio de los koans.

La filial que está a su cargo, "Open Source", respeta el estilo original de koan chino, enfatiza la integración de la investigación de koan con las vidas contemporáneas, explora la práctica del koan en forma comunitaria e individual, resalta las contribuciones de las mujeres a la tradición koan, busca desarrollar un cuerpo de koans occidentales, entre otros intereses.

El siguiente es un pasaje de una de sus enseñanzas sobre la iluminación
 “(…) Esta es la historia transmitida a través del Dharma: la iluminación es nuestra naturaleza original y nuestro verdadero hogar, pero las complicaciones de la vida humana nos hacen olvidarlo. Este olvido es vivido como un exilio, y creamos estructuras complejas de hábitos, creencias y estrategias para defendernos de esta soledad. Pero esta condición tiene salida, es posible desmantelar estas estructuras para que podamos regresar de un exilio que siempre ha sido ilusorio a un hogar que siempre ha estado aquí, bajo nuestros pies.
Para muchos de nosotros, hay algo que nos empuja y algo que nos atrae. Somos impulsados ​​por nuestro propio sufrimiento y por el sufrimiento que vemos en el mundo que nos rodea, nos atrae la intuición de que hay algo más grande y más verdadero que nuestras formas egoístas ordinarias de vivir la vida. Nuestra tradición nos dice que sí, que podemos comprender esto, y que hay maneras de hacer de esta intuición no solo una cuestión de azar, sino algo inmediato y sistemáticamente presente. Es posible estar disponibles, a cualquier hora del día, a la gracia a la que aspiramos y difundir esta gracia en el mundo que nos rodea.
Deberíamos entonces detenernos un poco en lo que estamos hablando. El término “iluminación” se utiliza para traducir un conjunto existente de palabras en varias lenguas asiáticas, que, aunque cercanas, no son exactamente idénticas. Fundamentalmente, la iluminación se refiere a la palabra Pali y sánscrita bodhi, que significa literalmente “despertar”.
La palabra “iluminación” tiene un carácter absoluto, como si describiera un estado estable, algo que no está sujeto al tiempo ni al espacio ni a los acontecimientos de la vida humana. Imaginamos que una vez que cruzas este umbral, no hay vuelta atrás. En términos budistas, ver las cosas como realmente son, es iluminación, y nuestra experiencia de cómo son realmente las cosas, también es iluminación (la misma). Es la naturaleza vasta y grandiosa del Universo mismo, y es la forma en que cada uno de nosotros piensa, siente y actúa cuando somos conscientes de esta gran iluminación manifestada en nosotros mismos y de la cual participamos No cambia nuestra manera ordinaria de ser, es más parecido al proceso de vivir en dos dimensiones, y añadir una tercera. Las fresas todavía saben a fresas, y las palabras duras siempre son difíciles, pero ahora somos conscientes de cómo todo lo interpenetra todo y de que incluso las cosas más difíciles se iluminan desde dentro con la misma luz indivisa.
(…) La iluminación es transpersonal. Para los occidentales en particular, es importante recordar que el despertar es algo diferente a los proyectos de superación personal a los que estamos acostumbrados, no se trata de ser una mejor persona sino de descubrir nuestro verdadero yo, que es totalmente otra cosa. Uno de los misterios de la Vía es que algunas personas pueden parecer tener aperturas espirituales sustanciales y continuar comportándose como idiotas. Esto es importante porque arroja luz sobre la naturaleza de la iluminación: tener una revelación esclarecedora no es lo mismo que ser iluminado; debemos dejar que la iluminación nos impregne y nos coloree en nuestra vida cotidiana. Debemos permitir que la vida nos enseñe cómo encarnar la revelación.
Después de tener esta revelación, algunas personas pueden creer que el despertar es personal cuando en realidad es lo menos personal que les ha sucedido. Y, al mismo tiempo, es lo más verdadero que jamás les haya sucedido. Descubrir cómo estas dos cosas (aparentemente contradictorias) pueden ser verdaderas y sus implicaciones en la forma en que vivimos nuestras vidas, es para lo que existen los caminos hacia el despertar.
Debido a que es transpersonal, la iluminación no es algo que se pueda obtener, ni lograr, como una habilidad o conocimiento, para ser explotado por el ego. En algunas tradiciones budistas, la iluminación se considera como una especie de propiedad fundamental del Universo, un vasto principio unificador que se manifiesta en una variedad casi infinita de formas. La iluminación es autónoma, existe antes de que haya habido seres humanos, o cualquier otra forma de vida, para experimentarla.
(…) Mucho se ha dicho sobre el camino hacia el despertar, incluidas las prácticas que nos muestran nuestros hábitos de exilio y cómo nuestra práctica puede despojarnos de estos hábitos hacia una vida más amplia y más generosa. Solo voy a mencionar algo que se relaciona con la práctica cotidiana de la iluminación. Especialmente al principio, la mayoría de nosotros todavía somos muy egocéntricos, es decir, creemos en la realidad absoluta del yo y la primacía de sus preocupaciones y reacciones. Uno de los resultados desconcertantes es que estamos aquí, con la esperanza de un acontecimiento que, por su naturaleza, no tiene precedentes, y creemos que sabemos cómo hacerlo realidad. Intentamos controlar el proceso y creemos que podemos encontrar nuestro camino hacia la iluminación a través de la voluntad.
La disciplina y la perseverancia son necesarias en este camino, pero están al servicio de algo más útil que la certeza, el control y la voluntad. Están al servicio de la disponibilidad. Pase lo que pase, solo tienes que seguir practicando: sentarte y meditar, participar en un retiro, absorber las enseñanzas, enfrentarte al miedo, sentir el dolor, soportar el aburrimiento, permanecer abierto a lo que te molesta y también, al dolor de las rodillas.
Solo mantente presente con una mente abierta y un corazón completo. Deja que tu atención se despoje de los hábitos del exilio hacia la promesa del verdadero hogar, naturalmente. Permanece incondicionalmente disponible y ten confianza en que la iluminación te encontrará.”
Referencias