jueves, 10 de abril de 2014

Koshiki Anan – Koshiki Anatan II

SEGUNDA PARTE




El Koshiki Anan es la ceremonia budista que tiene por objetivo rendir homenaje al venerable monje Ananda y que es realizada por monjas budistas soto zen junto con laicos y laicas que forman parte de la comunidad de los monasterios y templos liderados por mujeres en Japón.-

En el salón de culto se encuentra el altar central donde se ubica una imagen del venerable Ananda junto con una ofrenda formada por flores, velas e incienso.-

Los laicos y laicas presentes se encuentran sentados en los laterales del recinto, mientras que el espacio al frente del altar queda libre para que las monjas ejecuten el ritual.

El sonido de una campana anuncia el inicio de la ceremonia, que está formada por los siguientes pasos:
·         Sangege
·         Shichisan
·         Nyōhachizu
·         Ofrendas
·         Saimon
·         Bombai
·         Sanbonshaku
·         Shikimon

El Sangege es el inicio de la ceremonia durante el cual se canta un verso (gatha) tres veces, mientras que tres monjas caminan alrededor del salón en procesión. La primera lleva incienso quemándose, la segunda rocía agua bendecida mediante una rama de pino y la tercera esparce pétalos de loto.-

El Shichisan es el paso siguiente en el cual todas las monjas cantan en sanscrito las cuatro sabidurías (catvārijñañani); “OM VAJRASATTVASAMGRAHĀD VAJRARATNAM ANUTTARAM VAJRA DHARMA GĀVANAIHVAJRA KARMAKARO BHAVA”.-

El Nyōhachizu es el tercer paso. En este momento dos monjas tocan címbalos sin seguir un patrón melódico, esto facilita la concentración en el ritual y a la vez actúa como ofrenda de sonido.-

Las Ofrendas es la sección donde, como lo dice su nombre,  se realizan las tradicionales ofrendas de incienso, té, arroz, pasteles, reverencias y postraciones. Está encabezada por la guía de ceremonia, Shikishi. Todos los movimientos son realizados con respeto y reverencia, lo cual ayuda a transmitir el sentimiento de gratitud.-

El Saimon es la siguiente etapa durante la cual una monja explica el propósito de la ceremonia a los presentes utilizando para ello un lenguaje cotidiano, causando que su sinceridad esté por encima de la formalidad del ritual. Se expresa el agradecimiento hacia Sakyamuni y Ananda por su compasión hacia las mujeres.

El Bombai es la instancia donde se ejecuta un canto en sánscrito, el cual es tomado de la secta Budista Tendai. Se caracteriza por tener tonos y un compás difícil de seguir. Se recita “nyorai myō shiki shinze”, “la maravillosa forma, cuerpo y mundo del así venido”. A continuación se explica que ésta pudo haber sido la expresión de Mahapajapati luego de haber observado al Buda iluminado, expresando así, su regocijo y asombro al verlo en su estado de iluminación. (Con esta explicación se reconoce por parte de las monjas la relación entre el Buda y Mahapajapati).-

El Sanbonshaku, este tramo de la ceremonia es un elemento que tiene su origen en los rituales ejecutados durante la dinastía T’ang, y hace referencia a las 2500 líneas del Prajñaparamita. Tres monjas cantan frente al altar mientras una de ellas esparce pétalos de loto y otra hace sonar un shakujo (bastón con anillos).-

El Shikimon es el último paso del Koshiki Anan. Durante su desarrollo las monjas rinden homenaje al venerable monje Ananda, por medio de la pronunciación de alabanzas.  Primero manifiestan su capacidad para renunciar al mundo y mantener una práctica firme. Seguidamente expresan su agradecimiento y endeudamiento para con él, por haber solicitado insistentemente al Buda Sakyamuni que permitiese a las mujeres ingresar a la orden monástica. En referencia a esto las monjas recitan “Nyonin tokudo no daishi” que significa “Gran maestro de la ordenación de las mujeres”.-

 A continuación se halagan otras características del venerable Ananda; como ser su semblante, presencia y aspecto, su dedicación a servir al Buda como jisho por 25 años, su capacidad y mérito de haber oído muchos sermones de Buda y se compara su corazón compasivo con la medida del universo. Finalmente se agradece al  Buda Sakyamuni por permitir que las mujeres se incorporen a la orden monástica; las monjas juntas dicen: “Nosotras elogiamos y expresamos gratitud, nos postramos y cantamos alabanzas a Sakyamuni”. Culmina cuando la directora de ceremonia canta en voz fuerte pero clara: “Nosotras, seres sintientes, todas juntas realizamos el camino de Buda. Ahora todas las mujeres, como la reina Vaidehi, transforman sus cuerpos formados por las cinco limitaciones y alcanzan el renacimiento en el Nirvana”.-
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El ritual Anantan es más corto y menos elaborado que el Koshiki Anan. Se realiza regularmente durante la noche del séptimo día de cada mes. La directora de cantos comienza cantando el estribillo “Namu daihi Anan son”, “Alabanza a la gran compasión de Ananda”, y a continuación recita diez alabanzas mientras que todos los presentes repiten el estribillo luego de cada una:
  
1.       “Iluminación y nacimiento de Sakyamuni”

2.       “Dicha de todos en los cinco cielos”

1.       “Aquellos en los tres reinos que están cerca de Buda”

2.       “Coros frecuentes de la sutileza suprema del Dharma”

3.       “Ordenación de las mujeres y las ocho reglas”

4.       “Registro de la incomparable enseñanzas en el Pico del Buitre”

5.       “Recopilación de las escrituras en la duración de su  vida”

6.       “Receptáculo de un bello brocado de oro colgado en los pilares”

7.       “Causa luminosa que hace surgir los tres reinos de dioses”

8.       “Entrado en el estado eterno del Nirvana”

Concluyendo este tramo del Koshiki se cantan alabanzas a la gran compasión de Ananda.

Luego de la ceremonia de Anantan, se desarrolla una ceremonia en beneficio a los ancestros de todos los presentes. Esta es una de las razones por la cual asisten laicos y laicas, su intención es obtener méritos para sus ancestros difuntos.

Finalmente se comenta a los presentes que fue gracias a la compasión de Ananda que ahora se posee las escrituras, ya que luego de 25 años de estar junto al Buda Sakyamuni como su secretario, él recordó sus enseñanzas y las recitó en el primer concilio Budista realizado luego de la muerte de Buda y estas enseñanzas fueron registradas para la posteridad.-
Ref.
Innovative Buddhist Women: Swimming against the Stream by Karma Lekshe Tsomo
 Cápitulo 11 “A case of ritual zen in gratitude to Ananda” Paula K. R. Arai
http://www.questia.com/library/98455150/innovative-buddhist-women-swimming-against-the-stream

¡Gracias Maru Gil!
Adriana Etsuho
Nota: 
En la 13era.  Conferencia Internacional de Sakyadita, enero 2013,  se realizó una representación del momento en el cual las mujeres, lideradas por Mahapajapati solicitan al monje Ananda que interceda por ellas ante "el iluminado" para que permita a las mujeres unirse a su orden.
Esta representación, aunque está lejos en lo que respecta a la forma  y circunstancias en que se lleva a cabo las ceremonoias Anan y Anatan, tienen el mismo objetivo;  que es rendir homenaje y gratitud al monje y maestro Ananda.- (La imagen en la presente publicación fue tomada en la reunión mencionada al inicio de la nota.-)

martes, 4 de marzo de 2014

Koshiki Anan - Koshiki Anatan I

PRIMERA PARTE
El Koshiki es un tipo de ceremonia que surgió a fines del siglo X en el contexto conjunto de las creencias budistas de Tierra Pura y Tendai de Japón. En los siglos siguientes este género se difundió hacia todas las escuelas budistas, rindiendo homenaje a diferentes figuras del budismo.-
La composición Koshiki alcanzó su punto culmine en el periodo Kamakura con Myo (1173-1232) y Jōkei (1155-1213) como los autores más productivos. Fueron compuestos más de 400 Koshiki.
Este tipo de ritual que ha ido tomando lugar importante dentro de la escuela Sōtō Zen desde el tiempo de su fundador Dōgen (1200-1253) hasta la actualidad.  El más antiguo Koshiki es el Rakan que se convirtió en el modelo para los siguientes Koshiki de la escuela Sōtō.
Durante el periodo Edo se estandarizaron y comenzaron a ser publicados en ediciones impresas, destacándose el Koshiki compuesto para los monjes más importantes de la escuela Sōtō Zen, Dōgen y Keizan, denominado Hōom.
   
Ref.  Michaela Mross, Komazawa University “Over one thousand years of Koshiki” Secc. 34 Room 11-2009 (http://www.meijigakuin.ac.jp/~ascj/2009/abstracts/2009-34.html)
   
Estas ceremonias son realizadas en ocasiones especiales, con el fin de alabar, agradecer y expresar la deuda que se tiene para con algunas figuras que pertenecen al budismo.-
El Koshiki Anan y el Anantan son dos rituales realizados exclusivamente por monjas budistas Sōtō Zen. Una nota interesante acerca de la comunidad Sōtō Zen es que estos Koshiki no están incluidos en el Zoku Sōtōshu Zensho, el texto que incluye a todos los textos mayores y rituales de la secta Sōtō Zen.
El Anan Koshiki tiene por objeto venerar la figura del monje Ananda, quien fuera discípulo y primo del Buda Sakyamuni. En este ritual se destaca el agradecimiento, por parte de las monjas budistas hacia él, debido a su compasión manifestada cuando intercedió e insistió ante Sakyamuni para que las mujeres sean aceptadas en la orden budista.
  
Históricamente la primera mención de esta ceremonia se encuentra en las notas de Fa-Hsien que había visto monjas indias llevando a cabo una ceremonia a Ananda. En lo referente a Japón, se tiene registro de la presencia del Koshiki Anan en el Koshiki Shiza de Myoē  Shōnin (1173-1289) en el templo de mujeres Zenmyō-ji y Kōzan-ji, y en particular por la acción de la monja budista Kankō-ni (de Nogoya) quien fuera la maestra de Mizuno Jōrin, la principal fundadora del convento Aichi Senmon Nisōdo de Nogoya, Japón. Actualmente el ritual completo se lleva a cabo cada seis u ocho años, no obstante el Anantan, que es un Koshiki más corto que se realiza posteriormente del Anan, es ejecutado el séptimo día de cada mes.
     
 

La revitalización de este ritual por parte de las monjas Sōtō Zen puede ser visto como un acto que comenzó junto con el movimiento de lucha y conquista de su igualdad dentro de la organización administrativa de su secta, la Sōtōshu, ya que en este ritual se autoriza a las monjas a solicitar que se practiquen las virtudes budistas por encima del sexismo.
Su legitimidad y validez como parte de la comunidad budista yace en la determinación del Buda Sakyamuni de permitir su incorporación a la orden monástica, luego del insistente pedido del monje Ananda y en las palabras proclamadas por el Venerable donde disipa todas dudas con respecto a la posibilidad por parte de todas las mujeres de alcanzar la iluminación.
No obstante y más allá del efecto externo, la  ejecución del ritual permite a las monjas budistas experimentar en mente y cuerpo la percepción de pertenencia a una larga lista de mujeres comprometidas a seguir las enseñanzas y objetivos señalados por el Buda y contribuye a que las mujeres laicas presentes reformulen el significado y contenido de ser mujer budista.-
En general realza en todos los presentes la gratitud, el respeto, la compasión, la capacidad de otorgar méritos a otros, el poder de la palabra, el valor de conmemoración y que la vida monástica es completamente natural. Revelando todo esto que la facultad o autoridad del Zen no está en uno mismo sino en la comunidad.
      
 Ref.
Zen Ritual: Studies of Zen Theory in Practice by Steven Heine and Dale S. Wright
Cápitulo 6 “Women and Dōgen: Rituals Actualizing Empowerment and Healing” Paula K. R. Arai

 

Innovative Buddhist Women: Swimming against the Stream by Karma Lekshe Tsomo
Cápitulo 11 “A case of ritual zen in gratitude to Ananda” Paula K. R. Arai
 

“Women Living Zen: Japanese Soto Buddhist Nuns” 
 Paula Kane Robinson Arai. Oxford University Press, 1999
    
¡Gracias! Maru Gil
Adriana Etsuho




domingo, 19 de enero de 2014

Maestras Budistas Contemporáneas

Shingetsu Coen
(budismo soto zen)
Ella es una monja budista Soto Zen perteneciente a la organización Sotoshu  que desempeña el rol de Maestra Misionera del Dharma en Brasil.
Reconocida por ser la fundadora y directora del templo TaikozanTenzuizenji y la comunidad budista zen "Zendo Brasil", ubicados en San Pablo y por ser la primera mujer y persona no japonesa en asumir la presidencia de la Federación de sectas budistas en Brasil durante el año 1997.-

Conocida como Claudia Dias Batista de Souza, Roshi Coen nació el 30 de junio de 1947 de padres católicos y docentes. Desde muy joven llevó una vida intensa e irregular, casándose a los catorce años, teniendo su única hija a los diecisiete años hasta llegar a permanecer en una prisión en Suecia por intento de venta de drogas. Estudió abogacía, trabajó en varios diarios de Brasil y entre otras actividades se desempeñó en el Banco de Brasil con sede en Los Ángeles, California durante el tiempo que vivió en Estados Unidos.-

Fue en esta ciudad, Los Ángeles, durante el año 1978 que tomó contacto con el budismo Zen en el Zen Center de Los Ángeles. Cinco años más tarde, en 1983, fue ordenada monja por el Maestro Hakuyu Taizan Maezumi y ese mismo año viajó a Japón donde permaneció doce años, ocho de los cuales residiendo en el convento budista zen, Aichi Senmon Nisodo y Nisodo Tokubetsu de Nogoya, como discípula de la abadesa Shundo Aoyama.  Durante ese tiempo participa de cursos y programas de capacitación para monjes que ocupan grado de maestría en la tradición Sotoshu, recibiendo la transmisión del Dharma del Roshi Zengetsu Suigan Daiosho (1912-1996), abad del monasterio Daiyuzan Saijoji en Odawara, Japón.

Regresa a San Pablo en el año 1995, asumiendo la dirección del Templo Busshinji hasta el año 2001, en el cual funda su propio templo y comunidad. Desde entonces participa de reuniones educativas, interreligiosas y promueve el Zen Caminando en parques públicos, con el objeto de difundir el principio de la no violencia y la creación de una cultura de la paz, la justicia, la curación de la Tierra y todos los seres vivos (Roshi Coen forma parte del movimiento "Peace Markers" fundado por el Roshi Bernie Glassman http://zenpeacemakers.org/).-

Es  autora de los libros: “Viva Zen: Reflexiones sobre un instante en el camino” Edición 2004 Publifolha y de “Siempre Zen: Aprender, enseñar, ser” Edición 2006 Publifolha.- Cabe destacar que, entre otras de las numerosas actividades que desarrolla a lo largo del año, Roshi Coen dirige y supervisa el curso virtual de budismo zen, lleva adelante sesshines (retiros), imparte charlas, etc. junto a los miembros  y colaboradores de la comunidad.-

Adriana Etsuho

miércoles, 23 de octubre de 2013

Fiel Discípula



Sumana
Nació en una noble familia ya que era la hermana del rey de Kosala, Prasenajit. Cuando Siddharta llegó a la corte e impartió el Dharma, ella rápidamente se convirtió en su seguidora, gracias a los méritos que había acumulado en vidas anteriores. Pero ambos hermanos tenían lazos establecidos con el mundo. Pasenajit debía gobernar un reino y Sumana había sido elegida para cuidar de su abuela, quien los había criado de pequeños.

Así a pesar de sus deseos por dejar el hogar y entrar a la orden budista, se quedó junto a ella a lo largo de los años.

Se consolaba con asistir a todas las charlas que el maestro impartía cada vez que visitaba la corte. Gustaba de acompañarlo con la esperanza que algún día entraría a la orden monástica. Mientras que otras veces su vida le resultaba agobiante, como si estuviese atrapada en el cuerpo, en la piel, en la vida de otra persona que no era ella. Mirando por la ventana del palacio, veía como los monjes y monjas pasaban por las calles mendigando su sustento, entonces su corazón se endurecía de dolor y ardía de celos de ver a otros llevar la vida que tanto deseaba.

Una noche, mientras escuchaba el croar de las ranas, se decía a sí misma: “Escoge, escoge… Escoge solo existe este momento… Todo pasará, este momento pasará, pasará haciendo lo que deseas, haciendo lo que no deseas y también anhelando lo que deseas” y comprendió que realmente nada se pierde si el momento lo es todo. Luego de esa noche, su angustia se fue disolviendo, como si nunca la hubiese sentido.

Pasaron los años y su abuela murió, fue entonces cuando junto a su hermano emprendieron el viaje hasta el bosque donde se encontraron con el maestro Siddharta y la comunidad de monjes y monjas. Para entonces, Sumana era una anciana pero ya había hecho todo el trabajo importante sobre sí misma. Ya había dejado años atrás su hogar dentro de su corazón y su mente, había encontrado la corriente y aprendió a nadar por sí sola, simplemente notar y dejar caer, notar y dejar caer el resentimiento, notar y dejar caer el dolor, notar y dejar caer la ira, el deseo, las ansias. Reconociendo que amaba a su abuela, a su hermano y a su propia vida tal cual era.

Mientras escuchaba las palabras del maestro sintió que su mente se abría por completo hasta que ya no existía, su corazón y su mente se habían convertido en un corazón y una mente nuevos.-

Se separó del resto de los presentes en la reunión, caminó hasta la orilla de un arroyo mientras meditaba en lo que estaba comprendiendo. En ese momento escuchó al maestro decirle “Recuéstate ahora. Estás libre ahora y conocerás la paz. No hay nada más que hacer”. Repitió en voz baja “No hay nada más que hacer”. Con alegría lo repitió una y otra vez “No hay nada más que hacer” hasta que se convirtió en su propio poema.

Prasenajit regresó a su reino para continuar con su vida, tal cual la conocía hasta su muerte, mientras que Sumana lo acompañó y estuvo junto a él como la hermana del rey de Kosala. Ella es recordada como la más grande de las discípulas laicas de la época del Buda Gautama.-

En el Therigata figura el siguiente poema de su autoría que fue compuesto luego de su despertar

“Recuéstate anciana
En el manto que has hecho
Tu deseo se ha aquietado
Tú estás en calma y tranquila”

Fuente: 
"Women of the Way" Sallie Tisdale
"First Buddhist Women" Susan Murcott

Adriana Etsuho